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La mejor defensa es la ofensiva

Por ALBERTO MANSUETI

A continuación Aclárate ofrece extractos del libro Las leyes malas y el camino de salida del profesor Alberto Mansueti.

Con el Socialismo del Siglo XXI la izquierda se ha puesto a la ofensiva y ha tomado la delantera en América latina:

— En muchos países ya es gobierno, y para seguir así por mucho tiempo más. — Y en otros, encabeza la oposición a los titubeantes gobiernos “centristas” y conservadores faltos de ideas, proyectos y empuje, ocupados solo en sobrevivir, hacer negocios sus “padrinos”, y mirarse el ombligo. Se prepara la izquierda neta a tomar el poder a corto plazo, con sus ofertas populistas descaradas — incluyendo los espectáculos de circo y comida gratis, al peor estilo de la Roma decadente — y propaganda engañosa.

La realidad es que las “reformas” de los 90 fracasaron porque no llegaron hasta el libre mercado; en el mejor de los casos se quedaron en el camino. Pero la propaganda de izquierda dice que sí, que fracasó el libre mercado. Y lo mismo dice de la crisis recesiva mundial de ahora.

Lo peor es que frente a la izquierda no hay respuesta inteligente de la derecha en la escena político-electoral y de opinión pública. Y la política es un deporte muy peculiar, con reglas (no escritas) pero sin árbitros, en el cual las faltas no se “descuentan.” Un jugador puede cometer 1001 torpezas, errores y fallos graves, y hasta crueldades (sobre todo en el poder); empero no redundan en beneficio del adversario excepto cuando éste los identifica correctamente, y los explota y capitaliza eficazmente en su provecho. Una de las mejores lecciones políticas de La Biblia se cuenta en los libros de Samuel, y es que todo gobierno debe ser antes oposición: Para aprender. Se desprende de la historia de David antes de ser coronado, en el puesto de jefe de la oposición al Rey Saúl, a la cabeza de su partido — 400 perjudicados por el gobierno — durante ocho largos años entre la clandestinidad de la cueva de Adulam y el exilio en el país de los filisteos.

Ahora y siempre, la enorme asimetría entre capitalismo y socialismo es que el primero es constructivo, porque crea riqueza y oportunidades de negocios, y asimismo bienes y servicios, y empleos; el segundo sólo destruye. No obstante, la propaganda socialista tiene un tremendo éxito porque:

— Ante los supuestos fracasos del capitalismo y alegados fallos del mercado, la izquierda predica la “construcción” de una utópica Nueva Sociedad (y hasta de un “Hombre Nuevo”); y propone las típicas medidas estatistas y populistas como “avances” y “progresos”. Aparece así la izquierda como “constructiva.”

— ¿Y la derecha liberal? ¿Qué propone? Fuera de las calles y ausente del escenario critica, luciendo “puramente negativa.”

Pero en Venezuela no estamos obligados a repetir los errores del pasado o de otros países. Tampoco a seguir la corriente de izquierda que hoy campea en America latina. Podemos hacer algo diferente: Proponer las reformas. Y transmitir bien el mensaje. Pero hay que despejar muchas confusiones.

Aclárate. Publicado: 31-OCT-2009.

Mansueti es Abogado y Licenciado en Ciencia Política.

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